24 junio 2017

Susana Torres - Metal

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Mi nombre es Alice, y soy una joven nacida y criada en un pequeño pueblo de California. Sin embargo, no me he criado jugando con muñecas, sino con tuercas y componentes de coches. Hoy en día, en lugar de empujar un bolígrafo en una oficina, giro el manillar del acelerador de una Harley. En lugar de un bolígrafo y una libreta, cargo una pistola de 18mm. ¿Porqué? Porque me criaron así. 

Mi padre, dueño del taller mecánico del pueblo, era la clase de hombre que siempre guardaba una escopeta recortada detrás de los neumáticos. Él atendía a toda la banda de moteros del pueblo, y no era inusual ver impactos de bala en el chasis. Convertirme en una de ellos era algo natural. Así que a la edad de 23 años, tras trabajar durante años en el taller de mi padre, me subí a una moto y comencé a vivir bajo las leyes de una banda y no las de un país. 

¿A qué nos dedicamos? Principalmente al tráfico de armas y a proteger al pequeño comercio de bandas que se dedican al saqueo. Nada de drogas ni tráfico de personas. ¿El problema? Jack, el segundo al mando de la banda, lleva desde que estoy dentro intentando meterse entre mis piernas. Y sí, es atractivo, alto, atlético y por supuesto, sabe comportarse como “un hombre de verdad”. 

No obstante, todo el mundo sabe que Jack es peligroso dentro y fuera de la cama. Lo saben las bandas rivales, los padres del pueblo y hasta la j*dida florista de la esquina. Así que no, no voy a decirle que no tan fácilmente. Llevo años tratando con su clase, así que no soy tan fácil de impresionar como las demás. 

Advertencia: Una novela romántica y erótica con contenido explícito. No apta para menores de 18 años.



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