12 agosto 2017

Federico Correa Gil de Biedma - Aunque sea lo último que haga

Share to Facebook Share to Twitter Email This Pin This Share This


Año 1997, la comisario Rocío Prados se halla en el cementerio de Santander con María, dispuesta a poner fin de una vez por todas al caso de Una rosa blanca. Una rosa negra. Mientras, en Madrid, su fiel Mendía acude a la llamada de una mujer que asegura tener pruebas que apuntan a su marido como el responsable de la muerte de su hermano, diez años atrás. Asegura que no ha sido su único crimen. Cuando la policía llega el marido ha huido.

Año 2000, en el parque del Retiro de Madrid, aparecen los cuerpos sin vida de dos jóvenes estudiantes en torno a los veinte años. El primero, junto al lago, al que le cambian el anillo que llevaba por una pulsera. El segundo, al que le sustituyen su cadena de oro por otra, es hallado en el interior de una de las jaulas del antiguo zoo de Madrid, junto a una inscripción en el suelo que dice “Todo queda en familia” La policía descubre que la pulsera y la cadena pertenecían a dos persona asesinadas veinte años atrás. Aparentemente no hay relación entre ambas jóvenes.

Año 2005, Patricia Prados, estudiante de periodismo e hija de la comisario, investiga por su cuenta las andanzas del famoso asesino para la realización del trabajo de fin carrera, sin saber que se está acercando más de lo que hubiera deseado. El Asesino del Retiro no lo puede permitir.




0 comentarios:

Publicar un comentario

Únete a nuestro grupo en Face